Diverticulitis: síntomas, causas y cuándo ir al médico

La diverticulitis es la inflamación o infección de unas bolsitas, llamadas divertículos, que se forman en la pared del colon. Suele notarse como un dolor que aparece de golpe en la parte baja izquierda del abdomen, con fiebre, escalofríos, náuseas y cambios en las deposiciones. Muchas personas tienen divertículos sin saberlo y sin problemas: menos del 5 % de ellas llega a desarrollar diverticulitis.

Portada: «Diverticulitis» sobre un tono suave

En resumen

  • La diverticulitis es la inflamación de divertículos, bolsitas de la pared del colon. Lo típico es un dolor en la parte inferior izquierda del abdomen con fiebre, escalofríos y náuseas.
  • Tener divertículos (diverticulosis) es muy frecuente con la edad y casi siempre no da síntomas. Menos del 5 % de quienes los tienen desarrolla diverticulitis.
  • Muchos casos leves se tratan en casa con reposo, analgésicos y una dieta que empieza por líquidos. El médico puede recetar antibióticos y, si hay complicaciones, hará falta ingreso.
  • Acuda a urgencias o llame al 112 si el dolor es intenso y repentino, hay vómitos, fiebre persistente, sangre en las heces o el abdomen está hinchado y duro.
  • Después de recuperarse, el médico suele aconsejar más fibra, ejercicio y evitar el tabaco; conviene consultar antes de tomar antiinflamatorios.

Qué es la diverticulitis y con qué frecuencia aparece

Los divertículos son bolsitas que sobresalen por puntos débiles de la pared del intestino grueso, sobre todo en su tramo final, a la izquierda. Su presencia se llama diverticulosis y, una vez formados, suelen quedarse de por vida. Cuando una de ellas se inflama o se infecta, a veces tras una pequeña rotura, aparece la diverticulitis.

La diverticulosis es más frecuente a medida que se cumplen años. Según datos de Estados Unidos que recoge el instituto NIDDK, la tiene más del 30 % de los adultos de 50 a 59 años y más del 70 % de los mayores de 80. La mayoría nunca lo sabrá, porque suele descubrirse al hacer una colonoscopia por otro motivo.

Síntomas: qué es típico y qué no

  • Dolor o molestia en la parte inferior izquierda del abdomen. Suele empezar de forma brusca y puede empeorar a lo largo de varios días.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Náuseas y vómitos, pérdida de apetito.
  • Hinchazón y gases.
  • Estreñimiento o diarrea.
  • A veces, sangre en las heces, que debe valorar un médico.

La diverticulosis sin inflamación puede causar hinchazón y retortijones leves en la parte baja del abdomen, pero esas molestias también aparecen en el síndrome del intestino irritable, así que por sí solas no confirman nada.

Causas y factores de riesgo

Los médicos no saben con exactitud por qué se forman los divertículos ni por qué se inflaman. Se estudia la influencia de la genética, de restos de heces o bacterias atrapados en una bolsita, de cambios en la microbiota intestinal y de problemas del sistema inmunitario. Durante mucho tiempo se pensó que influía una dieta pobre en fibra, pero no está claramente demostrado.

  • Una dieta con poca fibra y mucha carne roja.
  • Falta de actividad física.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Algunos medicamentos, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE: aspirina, ibuprofeno, naproxeno) y los corticoides.
  • Predisposición genética.

Comer frutos secos, palomitas o maíz no parece causar inflamación de las bolsitas.

Qué hacer si sospecha que la tiene

  1. Consulte.Un dolor nuevo en la parte baja del abdomen con fiebre merece una llamada a su centro de salud el mismo día. Si no consigue cita o empeora, vaya a urgencias.
  2. Descanse.El reposo y una almohadilla térmica sobre el abdomen pueden aliviar el dolor.
  3. Pregunte por el analgésico.Pida al médico o al farmacéutico cuál es adecuado para usted. Evite por su cuenta aspirina, ibuprofeno y naproxeno, porque aumentan el riesgo de sangrado y de diverticulitis.
  4. Vaya despacio con la comida.Si el médico lo indica, se empieza con líquidos durante uno o dos días, luego líquidos más espesos y después alimentos sólidos de forma gradual.
  5. Tome lo que le receten.Si le pautan antibióticos, siga las indicaciones del médico y no cambie el tratamiento por su cuenta.

Cuándo acudir al médico

  • Cualquier síntoma que sugiera diverticulitis.
  • Sangre en las heces.
  • Fiebre superior a 38 °C que no baja.
  • Náuseas, vómitos o escalofríos.
  • Dolor abdominal o de espalda repentino, intenso o que va a más.

Señales de alarma, llame al 112 ahora: dolor abdominal muy fuerte con vómitos; abdomen hinchado y duro; imposibilidad de expulsar heces o gases; sangrado abundante por el ano; confusión, piel pálida o con manchas, temperatura anormal o respiración rápida, que pueden indicar sepsis. Pueden señalar una perforación del colon, una infección del revestimiento del abdomen, una obstrucción o una hemorragia grave.

Cómo se confirma el diagnóstico

El médico le pregunta por los síntomas, le explora el abdomen, donde suele encontrar dolor en el lado inferior izquierdo, y puede pedir análisis de sangre para detectar infección. Para ver el colon inflamado se utilizan pruebas de imagen como la tomografía computarizada (TAC), la ecografía abdominal o la radiografía.

La colonoscopia sirve para confirmar los divertículos y descartar otras enfermedades con síntomas parecidos, pero no debe hacerse durante una diverticulitis aguda. Se recomienda a menudo una vez resuelta la crisis. Sus resultados los interpreta su médico, no un valor suelto.

Tratamiento en términos generales

  • Depende de la gravedad. Algunas personas necesitan ingreso, pero muchas se tratan en casa.
  • Reposo y analgésicos pautados por el médico.
  • Dieta progresiva: líquidos al principio y alimentos sólidos después.
  • Antibióticos, si el médico lo decide.
  • Si hay complicaciones, como una fístula, una perforación, un estrechamiento o un absceso, puede ser necesaria la cirugía.

Algunas personas tienen episodios repetidos, y en esos casos puede ser necesaria una operación. La decisión corresponde siempre al médico. Cuando hay sangrado de un divertículo, puede tratarse con colonoscopia o angiografía, y si persiste o se repite, a veces se extirpa un tramo del colon.

Fibra, dieta y prevención

Tras la recuperación, el médico puede sugerirle añadir fibra: cereales integrales, legumbres, frutas y verduras. Algunos profesionales creen que una dieta rica en fibra puede reducir el riesgo de nuevas crisis. Si aparecen hinchazón o gases, se baja la cantidad durante unos días y se vuelve a subir poco a poco.

  • Beber líquidos en abundancia.
  • Hacer ejercicio con regularidad.
  • Limitar los alimentos procesados y la carne roja.
  • No fumar y mantener un peso saludable.
  • Comentar con su médico los medicamentos que toma.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que dejar de comer frutos secos, semillas y palomitas?

Los datos actuales no apoyan esa prohibición clásica. Aun así, pregunte a su médico o a un dietista, sobre todo mientras se recupera de una crisis.

¿Puede volver a aparecer la diverticulitis?

Sí. Una parte de las personas sufre nuevos episodios, y por eso se insiste en el estilo de vida.

¿Siempre se necesitan antibióticos?

No necesariamente. Los antibióticos se usan en muchos casos, pero las formas muy leves pueden manejarse sin ellos, y la decisión depende de su médico.

¿Es lo mismo diverticulosis que diverticulitis?

No. La diverticulosis es tener las bolsitas, casi siempre sin molestias. La diverticulitis es la inflamación o infección de alguna de ellas.

¿Qué analgésico puedo tomar?

Eso lo decide su médico o su farmacéutico. Los AINE como el ibuprofeno pueden aumentar el riesgo de complicaciones; el NHS británico desaconseja también los opioides, como la codeína.

Fuentes

  1. MedlinePlus en español — Diverticulitis
  2. MedlinePlus en español — Diverticulosis
  3. MedlinePlus en español — Diverticulosis y diverticulitis
  4. NIDDK — Enfermedad diverticular
  5. NHS (Reino Unido) — Diverticular disease and diverticulitis

Fuentes comprobadas el 28 de octubre de 2026.