Síntomas · · 7 min de lectura
Enfermedad de Crohn: síntomas, causas y tratamiento
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que provoca inflamación en el tubo digestivo, con brotes que se alternan con épocas de remisión. Lo más habitual es la diarrea, los cólicos abdominales y la pérdida de peso, a menudo con cansancio. No tiene cura, pero los medicamentos permiten controlar la inflamación y mantener la enfermedad en remisión, así que conviene consultar cuanto antes.

En resumen
- La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal (EII) crónica. Puede afectar cualquier tramo del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, y con más frecuencia el final del intestino delgado y el comienzo del colon.
- Los síntomas principales son diarrea, cólicos y dolor abdominal, y pérdida de peso. También son frecuentes la fiebre, el cansancio, la pérdida de apetito y la anemia.
- No se conoce la causa exacta. Intervienen la genética, el sistema inmunitario y factores del entorno, y fumar puede duplicar el riesgo.
- El diagnóstico combina análisis de sangre y heces, colonoscopia con biopsias y pruebas de imagen; no hay una prueba única.
- No tiene cura, pero los fármacos, y a veces la cirugía, permiten controlarla. No deje ni cambie un tratamiento prescrito sin hablar con su médico.
Qué es y a quién afecta
Es una enfermedad crónica en la que el sistema inmunitario ataca tejido sano e inflama el tubo digestivo. Suele afectar el extremo inferior del intestino delgado y el inicio del intestino grueso, aunque puede aparecer en cualquier punto.
Suele comenzar entre los 15 y los 35 años, aunque también está aumentando en personas mayores. El instituto estadounidense NIDDK la sitúa con más probabilidad entre los 20 y los 29. Algunas personas tienen además inflamación en articulaciones, piel u ojos.
Síntomas
- Diarrea, a veces con sangre.
- Dolor abdominal con cólicos y urgencia para ir al baño incluso con el intestino vacío.
- Fiebre, cansancio, pérdida de apetito y de peso.
- Anemia.
- Secreción o fístulas alrededor del ano.
- Úlceras en la boca, dolor e hinchazón de articulaciones, ojos rojos o doloridos y nódulos rojos y sensibles bajo la piel.
- En niños, retraso del crecimiento.
Varían de leves a graves y van y vienen: periodos de brotes alternan con otros de remisión. La diarrea también puede deberse a infecciones, por eso hacen falta pruebas antes de ponerle nombre.
Causas y factores de riesgo
Se desconoce la causa exacta. Se considera un trastorno autoinmunitario con una reacción exagerada frente a bacterias intestinales normales. Intervienen genes, factores ambientales y el microbioma. El estrés y ciertos alimentos no la causan, aunque pueden empeorar los síntomas.
- Tabaco. Fumar puede duplicar la probabilidad de desarrollarla, según MedlinePlus y el NIDDK, y dejarlo mejora la evolución.
- Antecedentes familiares: tener un padre o un hermano con la enfermedad.
- Algunos medicamentos, como antibióticos, anticonceptivos orales y AINE, pueden aumentar un poco el riesgo.
- Una dieta rica en grasas.
- Haber pasado hace poco una gastroenteritis o haber sido operado de apendicitis en los últimos años, que cita el NHS británico.
Qué hacer mientras espera la consulta
- Pida cita.Si tiene diarrea que no mejora, dolor abdominal o pérdida de peso, acuda a su médico de cabecera. Apunte desde cuándo, cuántas deposiciones hace al día y si hay familiares con enfermedad intestinal.
- No fume.Es el factor de riesgo que mejor puede cambiar. Su médico puede ayudarle a dejarlo.
- Cuidado con los analgésicos.Para el dolor leve se suele sugerir paracetamol. Evite aspirina, ibuprofeno y naproxeno, que pueden empeorar los síntomas, y consulte antes de usar antidiarreicos.
- Lleve un diario.Anotar lo que come y cómo se encuentra ayuda a detectar alimentos que le sientan mal, sin sustituir a las pruebas.
- Coma raciones pequeñas.Beba agua suficiente y evite quitar grupos enteros de alimentos sin consejo médico.
Cuándo acudir al médico
- Dolor abdominal muy intenso.
- Diarrea que no se controla con dieta ni medicamentos.
- Pérdida de peso, o falta de aumento de peso en niños.
- Sangrado, secreción o úlceras en la zona rectal.
- Fiebre que dura más de 2 o 3 días, o superior a 38 °C sin otra causa aparente.
- Náuseas o vómitos de más de un día.
- Dolor articular que limita las actividades diarias.
Si las heces son negras o rojo oscuro, o tiene diarrea con sangre, pida una cita urgente. Señales de alarma, llame al 112 ahora: dolor abdominal muy fuerte con vómitos repetidos, abdomen hinchado y duro, sangrado abundante por el ano, desmayo o confusión repentina. La enfermedad puede causar obstrucción intestinal, abscesos y hemorragias.
Cómo se diagnostica
El médico revisa su historia clínica y la de su familia, le explora y suele combinar varias pruebas, porque no existe una única que la confirme. Los resultados los interpreta él, y un valor aislado no sirve para diagnosticar nada.
- Análisis de sangre y de heces para valorar la inflamación y descartar infecciones; en las heces se puede medir la calprotectina fecal.
- Colonoscopia o sigmoidoscopia, a menudo con biopsia, y enteroscopia.
- Endoscopia por cápsula, en la que se traga una cámara diminuta.
- Pruebas de imagen: tomografía (TAC), resonancia magnética, enterografía o tránsito digestivo con contraste.
Tratamiento en términos generales
El objetivo es calmar la enfermedad y mantenerla así. Según MedlinePlus se utilizan, en función de la gravedad, aminosalicilatos, corticoides como tratamiento temporal, inmunosupresores para reducir el uso prolongado de corticoides y terapias biológicas y de moléculas pequeñas. También se emplean antibióticos para abscesos y fístulas. Todos se usan solo con prescripción médica.
En casos graves se indica reposo intestinal, con nutrición líquida, por sonda o por vía intravenosa. Si los fármacos no bastan o hay complicaciones como estenosis, fístulas o sangrado, puede hacer falta una operación que extirpe el tramo dañado. La cirugía no elimina la enfermedad. Después de ocho o más años con el colon afectado suele recomendarse una colonoscopia de seguimiento, porque el riesgo de cáncer de colon es mayor.
Alimentación
Se recomienda una alimentación sana y equilibrada. Una dieta elemental puede mejorar los síntomas, aunque resulta poco práctica por su sabor. Para reducir la diarrea y los gases suele aconsejarse comer en porciones pequeñas y beber agua, y limitar fibra, verduras crudas, grasas, picantes, alimentos que producen gases y, si sientan mal, los lácteos. Si el cuerpo no absorbe bien los nutrientes, pueden hacer falta suplementos de hierro, calcio o vitaminas D y B12, siempre tras consultar con el médico.
Preguntas frecuentes
¿Afecta solo al intestino?
No. Además del tubo digestivo, puede haber lesiones en las articulaciones, los ojos y la piel y, con menos frecuencia, en el hígado y las vías biliares, como la colangitis esclerosante primaria.
¿Qué complicaciones puede dar a largo plazo?
Entre ellas figuran fístulas hacia la vejiga, la piel o la vagina, anemia, déficits de vitamina B12 y de hierro y dificultad para mantener un peso saludable. En niños pueden aparecer problemas de crecimiento.
¿Me operarán seguro?
No necesariamente. La cirugía se plantea cuando los fármacos no controlan la enfermedad o aparecen complicaciones, y se decide junto con su equipo médico.
¿Puedo tomar paracetamol o ibuprofeno?
Para el dolor leve se sugiere paracetamol, mientras que el ibuprofeno puede empeorar los síntomas. Consulte con su médico antes de tomar cualquier medicamento.
¿Qué puedo hacer con el estrés?
El apoyo emocional y las técnicas de manejo del estrés ayudan, porque el estrés puede empeorar los síntomas. Si nota que le afecta al ánimo, coméntelo con su médico.
Fuentes
- MedlinePlus en español — Enfermedad de Crohn
- MedlinePlus en español — Enfermedad de Crohn (tema de salud)
- NIDDK — Enfermedad de Crohn
- NHS (Reino Unido) — Crohn's disease
Fuentes comprobadas el 28 de octubre de 2026.